La comunicación en el cine es sin duda alguna uno de los elementos más atrayentes para los directores. Casi siempre es la falta de la misma, lo que despierta grandes dramas. Contraria a esta idea, el filme cubano Sergio y Serguéi explora la comunicación como un elemento indispensable para la condición humana.

¿Qué pueden tener en común, un cubano, un americano y un ruso? Además de este un excelente inicio para un chiste, lo que une a estos tres personajes es su deseo naturalmente humano de comunicarse, de reconocerse como iguales. Es esta motivación lo que impulsa al cubano Sergio a ayudar al último ciudadano soviético.

Dícese del concepto condición humana: “es un término que abarca la totalidad de la experiencia de ser humanos y de vivir vidas humanas. Como entidades mortales, hay una serie de acontecimientos biológicamente determinados que son comunes a la mayoría de las vidas humanas, y la manera en que reaccionan los seres humanos o hacen frente a estos acontecimientos constituye la condición humana.”

Los escenarios políticos, las ideologías, aparentemente irreconciliables, constituyen solo un contexto en el cual los personajes de este filme, dirigido por Ernesto Daranas, demuestran su condición de seres humanos.

La solidaridad le permite al cubano trascender su dura situación económica para ayudar a un ex-soviético. Pero también en una especie de relación simétrica, Sergio es la base común, para que personajes asimétricos como Peter y Serguéi, se relacionen, y el primero ayude al segundo. En matemáticas se suele decir que no necesariamente la simetría es lo opuesto a la asimetría. Existen relaciones que son simétricas y antisimétricas al mismo tiempo, un claro ejemplo es la igualdad. En el filme de Daranas la igualdad pasa por compartir lo más preciado e importante: la condición humana.

Existen, por supuesto otros elementos de igualdad de estos personajes como la radioafición. Pero el hecho de que el director cubano los ubique como radioaficionados, solo viene a resaltar el estricto código ético de respetar y honrar la vida humana que tienen estas personas en la vida misma.

Algunos filósofos como el francés Jean Paul Sartre consideran que el ser humano está “condenado a ser libre”. En su ensayo “El existencialismo es un humanismo”, el filósofo francés explicaba: “El hombre es el único que no solo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace.”

En palabras de Peter (Ron Perlman), “la historia en sí misma es muy esperanzadora. Trata de cómo tres hombres de ideologías completamente diferentes trascienden, todo eso por su bien mutuo y el de la humanidad. Y sin pretender hacer historia, terminan haciéndola.”

Solo así se responde en el filme, la pregunta inicial de este texto: ¿qué tienen en común un cubano, un ruso y un americano? La condición de ser humanos y ayudarse como tal.

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