¿Quién es Sergio?

Un hombre al final de su juventud que estudió Filosofía Marxista en la Unión Soviética. Vive con su hija y con su madre. De repente la URSS se desmorona y todo su mundo se viene abajo, así que tendrá que hacer cambios en su vida para los que no está preparado. Bueno, casi los mismos cambios que nos vimos obligados a hacer muchos cubanos para sobrevivir esos años.

 

¿Cómo fue tu preparación para este personaje?

Muy fuerte. Los 90 fueron años de mucha crisis y tuve que someterme a un entrenamiento físico para bajar de peso. Además, compartí durante meses el estudio del ruso junto a Héctor Noas, bajo la dirección de la profesora Xiomara. Pero lo esencial fue documentarme sobre esa época. Eso me dio mucha información que yo no conocía y que me ayudó a entender a Sergio, a comprender cómo éramos y cómo pensábamos a comienzos de los 90, que en muchos aspectos es muy diferente a nuestra manera de ser y de pensar en este momento.

 

¿En qué se parece Tomás Cao a Sergio?

Siempre cuando uno hace un personaje hay cosas de uno que afloran. Yo creo en la voluntad y en el coraje de salvar, en una situación límite, lo que uno considere más importante de uno mismo. En el caso de Sergio, más allá de la ideología o de la política, lo que está por salvarse es su propia dignidad, su deseo de sacar a flote a su familia en medio de aquella crisis. Tiene una niña de 6 años y su madre ya retirada, así que a él le tocaba echar para adelante y lo hace con sus armas. Esas son cosas que entiendo y que comparto como cualquier cubano y me apoyé mucho en ellas para desarrollar el personaje. Otras cosas no sé si las hubiera hecho igual que Sergio en aquella época, pero sí estoy identificado con las decisiones que va tomando durante la película y con su manera de pensar y de actuar.

 

Háblame de tu amistad con Serguéi.

Serguéi es un cosmonauta soviético que está en el espacio cuando se derrumba la URSS. Le toca estar en la Mir mientras en la nueva Rusia hay tanto ajetreo que casi no se acuerdan de que él está allá arriba esperando. Serguéi contacta a Sergio casi por accidente y enseguida los dos encuentran puntos afines, cosas que los unen. Serguéi está solo en el espacio y esa es una soledad que también siente mi personaje. A través de un micrófono y unos audífonos hablamos de todas las cosas que están sucediendo en nuestro entorno, tratando de encontrarle alguna explicación a todos esos cambios que estamos viviendo, hablando de nuestras familias y de nuestros sueños. Así va creciendo una relación muy linda que hay que ver en la película.

 

¿Y tu relación con la niña?

Mi hija es la luz de mi vida y Ailín, la niña que la interpreta, es un rayito de luz en la película. Fue muy bonito compartir el set con ella.

 

¿Cómo vives, disfrutas o sufres tu personaje?

Se sufre muchísimo. Pero es un sufrimiento que es el que buscamos todos los actores. Ese es el trabajo de un actor; sufrir las frustraciones del personaje, sus alegrías. En este caso, el arco del personaje es bastante amplio porque su mentalidad no estaba preparada, al igual que la de muchos cubanos, para el cambio tan brusco que se produjo en esos años del Período Especial. Es un personaje muy sobrio y rico a la vez y le agradezco a Daranas parte de su entendimiento, no sólo porque tuvo la experiencia de haber vivido esa etapa, sino porque hay cosas que son de su propia vida y que tiene que ver con el modo en que él mismo enfrentó aquella crisis. Yo era mucho más joven y hay cosas que había olvidado, por eso tuve que estudiar tanto.

 

¿Cómo es el trabajo con Daranas?

El rigor con el que dirige te obliga a no perderle ni pie ni pisada a cada detalle. Es un director que ensaya poco pero que profundiza mucho. Yo digo que es como un monje, porque siempre está atento a los detalles más mínimos y no pasa nada por alto. Ha sido una escuela, una experiencia muy grande. Ya veremos los resultados a ver lo que pasa.

 

¿Crees que la generación que representa Sergio se frustró en el Período Especial? ¿Se reinventó la palabra socialismo?

No sé si se reinventó el socialismo. Yo lo que pienso es que la generación de Sergio, que vivió el período especial, y la generación que vino después, e incluso la generación anterior a él, se defraudó mucho. Creo que gran parte de las personas que vivieron eso se defraudaron de muchas cosas.

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